sábado, 22 de noviembre de 2008

Asumiendo

Enfin... aquí de nuevo.

Hace tiempo que soy todo, y nada. Hace tiempo que me ato los cordones de los zapatos casi sin pensarlo. Ya todo quedó en la rutina, ella mató la vida que me quedaba. Ella miraba con ojos de asesina nuestros corazones y los apretó despacito... poco a poco, mientras susurraba al oído la falta de aprecio que se vaciaba en su mente.


No son mis manos quienes escriben esta noche,
es mi corazón que anda moribundo por las arenas de la playa,
son mis dedos, mis uñas, las que lloran polvorientas a su paso...
Es el recuerdo de tenerle quien me grita,
tan tierna era su voz
cuando hablaba despacio... tranquilo...
Tan verdes sus ojos
que aún recuerdo los motivos de su cara,
los entresijos de una vida llana,
las palabras de una voz
una voz extraña, llena, viva.
Hoy me acerco desde la cama a esa orilla
donde un día juré amarte...
pero hoy no me toca, hoy te dejo.
Yo no soy quien te ama,
es lo poco que recuerdo.
Espero verte pronto desde lo lejos,
reavivo tus susurros
para respirar por las mañanas,
de recuerdos se vive, lo aseguro.
Llevo viva desde siempre,
despertando cada mañana...
con los ojos cerrados para verte.


Encondiéndome tras los arbustos... como una idiota...

mirándote

2 comentarios:

Nadie dijo...

Un gran poema de una gran escritora...enhorabuena.

Alicia Lara Clares dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.