sábado, 29 de noviembre de 2008
No-reply
Es vivir en una tumba cada día, desear que llegue el momento de ser feliz sin preguntarlo… mientras me sumerjo en caparazones estriados y violentos… bajo mis mantas.
Es morir en vida, poco a poco, sólo eso.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Asumiendo
Hace tiempo que soy todo, y nada. Hace tiempo que me ato los cordones de los zapatos casi sin pensarlo. Ya todo quedó en la rutina, ella mató la vida que me quedaba. Ella miraba con ojos de asesina nuestros corazones y los apretó despacito... poco a poco, mientras susurraba al oído la falta de aprecio que se vaciaba en su mente.
No son mis manos quienes escriben esta noche,
es mi corazón que anda moribundo por las arenas de la playa,
son mis dedos, mis uñas, las que lloran polvorientas a su paso...
Es el recuerdo de tenerle quien me grita,
tan tierna era su voz
cuando hablaba despacio... tranquilo...
Tan verdes sus ojos
que aún recuerdo los motivos de su cara,
los entresijos de una vida llana,
las palabras de una voz
una voz extraña, llena, viva.
Hoy me acerco desde la cama a esa orilla
donde un día juré amarte...
pero hoy no me toca, hoy te dejo.
Yo no soy quien te ama,
es lo poco que recuerdo.
Espero verte pronto desde lo lejos,
reavivo tus susurros
para respirar por las mañanas,
de recuerdos se vive, lo aseguro.
Llevo viva desde siempre,
despertando cada mañana...
con los ojos cerrados para verte.
Encondiéndome tras los arbustos... como una idiota...
mirándote
martes, 18 de noviembre de 2008
Siempre tarde, siempre
¡Qué jodido es olvidar!. Es dejar pasar el tiempo y mirar el reloj quinientas veces mientras notas que no se mueve. Es mirar a las estrellas y recordar cuando las miraba abrazadita a alguien a quien realmente amo. Es revolver mis mantas, mis fotos, mi vida... Y camuflar mi llanto con falsa sonrisa que en el fondo siempre recuerda cuánto te echo de menos.
Es pánico de perderte, es que te necesito, es que eres mi vida, mi corazón, eres mi sonrisa. Y sé que así te pierdo, y me muero en mis mantas, solitarias, cada noche. Mientras cierro los ojos y veo a una desgraciada asomada a la ventana contando las lágrimas y escondiéndolas, lavándose la cara y riendo descaradamente... y de la forma más rastrera, mientiéndome.
Y es que te echo de menos más que a nadie, es que me maldigo cada vez que no te contaba mis sentimientos. Es que no puedo vivir sin ti... pero eres tú el que me deja. Y me encierro en mi cuarto para seguir con mis rutinas desde la distancia...
Una pena esperar a perderte, para querer encontrarte entre mis sábanas. Ta amo, más que a nadie, te amo. Lejos, cerca, cada instante de mi tiempo. Te amo.
Y sigo maldiciendo mi suerte, mientras me veo sola, te seguiré amando, aunque me toque cerrar la boca. Te amo más que nunca, ahora que no puedo tenerte.
